6.6.16

Minimalismo culinario | Rolls de canela caseros

Roll de canela hecho en casa
La primera vez que vi un roll de canela fue en un centro comercial. Recuerdo que eran unos panes riquísimos, esponjosos y colmados de manteca. Me gustaba pedirlos con extra topping. En aquella época yo era un palito y por más que todo rebalsara de grasa nada me engordaba, así que podía comer kilos de mantequilla sin que se moviera ni pizca la balanza. Ahora no tanto, aunque sigo gozando de cierta benevolencia genética. En fin, la cosa es: nunca se me había ocurrido cocinar panificados, menos un roll. Para mí ese pancito húmedo venía de otro planeta y sólo era capaz de hacerlo un maestro panadero, ni más ni menos. Sin embargo, con el paso del tiempo y mi curiosidad he ido incursionando de manera autodidacta en ciertas recetas, entre ellas la elaboración de estos deliciosos pancitos.

20.2.15

Minimalismos | Kokeshi made at home


Stephen King, en su libro Mientras escribo, cuenta que cuando se traba con algún argumento de sus novelas sale a caminar, o correr. Al parecer, una larga caminata le despeja la cabeza. No es que me parezca mala idea hacer ejercicio pero, en mi caso, prefiero hacer ganchillo. Lo hago porque tejer es una actividad que me permite pensar en lo que estoy escribiendo mientras ejecuto una acción productiva. Así he dado redondez a algunos personajes o se me han ocurrido soluciones a alguna trama y, al mismo tiempo, obtengo un lindo sweater o un mantelito para apoyar las tostadas del desayuno. 

23.12.14

Minimalismos | Pan de jamón venezolano para recordar la navidad

Pan de jamón casero

Este año ha sido fructífero desde muchos puntos de vista. No voy a entrar en detalles para no alargarme pero si voy a contar uno muy rico: aprendí la magia de mezclar harinas y lograr algunos panificados decentes, entre ellos el pan de jamón. Acá te cuento lo fácil que es lograr este riquísimo y tradicional complemento del plato navideño venezolano.

16.11.14

Minimalismos | Torpeza



Soy torpe. Más de una vez, al verme cortar verduras, me han preguntado:
—¿Te ayudo?
Y el brillo en los ojos de quien pregunta lo delata, o la delata: hay miedo ahí, ganas de sacarme el cuchillo y seguir con esa tarea que en mis manos parece demasiado peligrosa. Mi torpeza se trasluce en cosas mínimas. Me he freído los dedos, me he hecho tajos, me he levantado uñas, me llevo los objetos por delante sin darme cuenta, y sólo descubro los hematomas al sacarme la ropa para darme un baño. No sé de dónde sale esa torpeza. Tal vez sea que vivo en otro mundo. Uno paralelo, lleno de seres fantásticos. O tal vez es que sueño despierta.

7.10.14

Un año más



Nací un día viernes, poco antes del amanecer. Renazco cada día, al abrir los ojos y darme cuenta de que hay un nuevo día, aunque mi pieza sea tan oscura como una boca cerrada. También renazco en cada cosa que escribo, en cada una de las palabras que quedan colgadas aquí y allá. Hace tres días, volvió a marcarse un nuevo año en mi calendario de nacimiento. Pero los años, el tiempo, pasa y yo me sigo sintiendo como la nenita que era hace más de treinta años.

10.7.14

La alegría albiceleste es contagiosa


Vivo en Argentina desde el 2005. A la fecha es el tercer mundial que miro acá. La primera vez, en 2006, con el pechugo veíamos los partidos en algún bar con pantalla gigante y me sorprendía el silencio, la ausencia de gente en la calle, el sufrimiento durante los minutos de juego, ni hablar si tenían que patear penales. Pero en el transcurso eliminaban a la selección argentina y se nos espichaba el mundial a medio camino. Terminábamos de verlo por costumbre, solo para ver quién se quedaba con la copa y tener un dato más en el cerebro.

3.6.14

Minimalismos culinarios: De Hinojo y otras yerbas

Fuente: Wikipedia

Hace unos días estuve en San Antonio de Areco visitando a mi familia adoptiva por estos parajes argentinos. Redescubrí un sabor: el hinojo. A mi suegra le gusta la ensalada del anisado vegetal y la comimos junto con el asadito del domingo.