Juego inconcluso

Había una vez una princesita
No, había una vez un monstruo grande, tan grande como
Si, había una vez un bosque del otro lado del mundo
Había una sirena pintada de burbujas celestes
Había un río inmenso
¡Había una voz!

Había un cuervo negro y un halcón dorado

Había nieve cubriendo un rinconcito del suelo
suave, fría, blanca-blanca

Este eras tu, esta era yo

Hubo un sismo en alguna parte
¡La tierra tembló!

Hubo un relampago y un trueno

Un sonido estridente del otro lado de la puerta
No, no había puerta
Era un espejo transparente
Una columna de humo

Hubo un tu, hubo un yo

En un jardín casi verde
Con una flor roja de pétalos quebrados
Había una luz oscura y un murmullo
Casi había una voz

Existió una vez esa princesa
No, era un monstruo grande, tan grande como

No quedó nada

Ahora

Este eres tu y esta soy yo.

Comentarios

Vespertine dijo…
Este era yo y esa eras tu.

Y ahora no hay nada

Somos esto que yace ahí, con la princesa y con el monstruo, con el temblor y la oscuridad

Con la luz y el amor

Esa fuimos y ahora no hay nada
Aqua dijo…
Hay una frase en libro: La Mano Izquierda de la Oscuridad, de Úrsula Le Guin, que me encantó cuando la leí:
"...la verdad nace de la imaginación"
Por eso me gustan las princesas, sus castillos, la magia y los dragones. Estos versos son una chispa de esa imaginación.
¡Un abrazo, Fer!

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