Sábado de lluvia

Llueve, me gusta que llueva, pero precisamente ahora que necesitaba salir es como si los dioses se pusieran en mi contra. Sara está sobre mis piernas, duerme con la lluvia. Bueno, ahora no creo que duerma, sólo retoza como retozan los gatos. Mi Sara es un angelito.
Aqua está en su caja, extremadamente tranquila para mi gusto. Quizás me sorprenda con algún arrebato extraño, no sé, por el momento disfruto de la ola creativa y del calorcito de Sara en esta tarde húmeda.
Quería comentar algo, a propósito de mi retomada afinidad con la blogosfera: los weblogs personales. Cuando empecé con este blog no lo hice con el ánimo de que entrara un público masivo y me dijera: ¡Ché, que bueno tu blog! Al contrario, le tengo pánico a los aglomeramientos del homo sapiens. Mi idea era tener un lugar donde colgar mis textos, mis ideas, mis felicidades y mis desdichas. Como estoy tan lejos de casa -la que considero mi casa originaria-, escribo para esos que están tan lejos y no puedo ver seguido. Esta página es una seudocasa, mi seudocastillo. Soy una princesa moderna, con un séquito imaginario y ahora con un gato.
-¿Qué más podría pedir?
La pregunta surge espontanea, después de llevar tanto tiempo con este blog. Ahora Aqua levanta la cabeza y dice:
-¿Sí, qué más?
Regreso al principio, me he puesto a investigar aquellos blogs que me interesan, en particular los weblogs personales. Me gustan aquellos que han sido escritos con cuidado, que tienen elegancia y algo interesante que aportar. En los pocos que he podido revisar, y me han gustado, he dejado comentarios y, como decía Fernando, mi nuevo blogger-amigo que lleva divinamente Vespertine.com.ar, dejo pedacitos de pan en el bosque para que los puedan seguir.
Fernando, gracias por pasar a visitarme, y por los buenos consejos.
Al resto, esos anónimos que por ahí pasan y no dejan sino un suspiro; un ¿y esto qué será? o simplemente no piensan nada, los invito a que dejen un comentario, sabré darles la bienvenida.
Este es mi castillo, aquello que hay ha sido creado con cuidado, en momentos de tristeza, de alegría o de furia. Sean bienvenidos, tienen las puertas abiertas.
¡Buenas Noches!

Comentarios

Ludwig dijo…
No te diré Aqua aquello de Che, que bueno tu blog, pero si te digo que me he sentido aquí como en casa...
Tranquilo, relajado...
¡Un tesoro!.

Luis
Aqua dijo…
Ludwing, ¡Bienvenido!
Has captado la esencia de lo que quiero que sea este espacio: un lugar para estar como en casa. Me hace recordar cuando era niña y llegaba del colegio. Entonces, mi mamá nos recibía con las orejas limpias y la mejor disposición para escuchar todas las historias, ¿será por eso que soy como las cotorras? ¡hablo hasta por los codos! (no gozo de la mejor capacidad de síntesis, como podrás darte cuenta)
Bienvenido, bienvenido... dejo la puerta abierta, así que pasá cuando quieras, ché!
¡Un beso desde Bs As!
Yogi dijo…
¡Hola!
Me gusta tu forma de escribir, tus cuentos, sobre todo, me parecen geniales.

Saludos
Hernán
Aqua dijo…
¡Bienvenido a mi castillo, Hernán!
Gracias por pasar y leer. ¡Que bueno que te haya gustado! Mi idea de este lugar ha ido mutando pero, en general, se basa en compartir mis minimalismos con quien esté dispuesto a mirarlos y, quizás, comprenderlos... Es lindo cuando alguien más los aprecia de alguna forma. Espero poder tenerte seguido por acá.
¡Un abrazo!

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