Libros | Trafalgar

Trafalgar
Página/12, 2004
Literatura fantástica y de ciencia ficción


Angélica Gorodischer escribió, de acuerdo a la contratapa de La noche del inocente, de Emecé:


"Nací cuando caía Irigoyen. Crecí con aquella crisis. Entré en la secundaria con la Segunda Guerra. Fui a la facultad con Perón. Me casé cuando la quema de las iglesias. Bailé boleros con Pedro Vargas, fox-trots con Benny Goodman, y tuve mi primer hijo cuando Lonardi decía ‘ni vencedores ni vencidos’. Empecé a escribir profesionalmente con los hippies y el Di Tella. Seguí escribiendo con los milicos. Tuve mis nietos con la democracia. Tengo cuarto propio pero no
quinientas libras al año. Sigo escribiendo"

Algunos la describen como una escritora ecléctica, porque ha escrito historias que van desde la ficción a la fantasía, e incluso a la ciencia ficción. A mi me encanta, sobretodo por ese estilo particular que lleva su nombre lo leas donde lo leas. Es una mujer muy fresca, feminista y, en especial, sencilla. En una oportunidad, buscando cosas sobre esta escritora, me topé con una entrevista que aparece en la audiovideoteca del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en la que comentaba:
"Nunca investigo: lo invento todo. Mientras sea verosímil dentro del texto, ¡qué me importa si es cierto o no! Si vos te lo crees está bien."
Tan simple como eso... también está en video, para los que tengan curiosidad. Pero ahora me gustaría hablar de uno de sus libros. Uno que acabo de terminar de leer. Es un librito que me compré en el Parque Rivadavia. Se llama: Trafalgar, como la batalla. Y lo primero que lees, al abrirlo, es una biografía de un tal Trafalgar Medrano. ¿Y quién es? Un comerciante rosarino. No cualquier comerciante, por supuesto, porque si algo caracteriza a los libros de Angélica Gorodischer, no es la simpleza, sino un comerciante intergaláctico. Y por ahí se va... un entretejido de historias, contadas con diferentes voces. Habla la misma Gordischer; habla Trafalgar y hasta una tía Josefina, que no estoy segura de que haya existido de verdad pero que recuerdo sentada en el patio de la casa de Gorodischer, bebiendo un té riquísimo, entre las flores del jardín y la gata.
Acá les dejo un breve extracto de uno de los diálogos de la historia, que esta repartida en capítulos-cuentos que Gorodischer recomienda leer en el mismo orden en el que aparecen, para comprenderla mejor:


(…)
-Podrías –dijo Trafalgar- escribir un cuento con cada uno de mis viajes.
-Ni loca –le contesté-. En primer lugar los cuentos propuestos por los demás nunca sirven: los cuentos lo eligen a uno no uno a los cuentos. Y en segundo lugar tus viajes son siempre iguales: te pasan un montón de cosas raras, te le tirás, generalmente con éxito, a la más linda que anda por ahí, ganás pilas de guita, ¿y en qué la gastás? En café amargo y cigarrillos negros y discos de Pugliese. ¿Por qué no te comprás un Mercedes último modelo o te vas a Europa de bacán?
-Es más cómodo un remise y no tenés que pagar seguro ni cochera. Y a Europa voy de vez en cuando. Pero no me interesa mucho.
(…)
Una buena lectura para quienes gusten de una literatura fresca y bien hecha.
Bitácoras: , , , ,
Blogalaxia:



Comentarios

Entradas populares